Instagram recula y no cambiará (de momento) su orden cronológico

La red dispone de 400 millones de usuarios

Tras el enfado entre sus usuarios, Instagram ha postergado su decisión de cambiar el orden cronológico de las imágenes presentadas en su «timeline». La red social de fotografía decidió reorganizar su contenido mediante un cambio de su algoritmo en aras de potenciar la relevancia, lo que levantó la histeria colectiva de muchos de sus usuarios al considerar que iban a perder protagonismo.

En un escueto mensaje publicado en la red de «microblog» Twitter, la plataforma filial de Facebook ha salido al paso de la polémica: «Estamos escuchando y le aseguramos que nada va a cambiar ahora mismo con tu feed. Nos comprometemos que te avisaremos cuando los cambios se vayan a producir». Esta iniciativa, por tanto, que ha estado en fase de pruebas en las últimas semanas no se aplicará, aunque no se descarta que se ponga en marcha dentro de varios meses.

La idea de Instagram era equipararse al mismo sistema de ordenación iniciado en Facebook hace unos meses por el que, de forma automática, las imágenes presentadas en los muros se ajustarían a los intereses, el número de «likes», las interacciones y número de seguidores de cada usuario. Ahí es donde se prendió la mecha, ya que muchos de ellos consideran que anteponer «relevancia» a «cronología» provocará una pérdida de notoriedad.

De hecho, en los últimos días han discurrido peticiones de los usuarios de Instagram solicitando a sus seguidores que activen las notificaciones como medida correctora para evitar que algunas de sus fotografías publicadas cayeran en el olvido. Se incluyó también en una campaña en la plataforma de ciberactivismo Change, a la que ya han firmado más de trescientas mil personas. La decisión de la compañía norteamericana no fue bien acogida desde el principio, al igual que sucediera con Twitter, que también ha introducido recientemente un sistema para mostrar «tuits» relevantes.

Las redes sociales, en efecto, se enfrentan a una profunda reinvención, ya que ante la vorágine informativa y el considerable aumento de sus usuarios la tarea de atenderlas de manera recurrente es cada vez menor. Determinadas empresas tecnológicas han considerado una doble velocidad de lectura para dos tipos de usuarios, los recurrentes y los casuales.

Fuente: ABC Tecnología